La oleada de violencia que invadió Francia hace semanas, al iniciarse el otoño, sigue generando sustancia. Es ahora el omnipresente presidente de la República, Monsieur Chirac, quien se cubre de gloria denostando a su propio ministro del Interior. Nicolas Sarkozy habló de chusma en los días vandálicos y lo hizo para referirse a quienes, entre otras cosas, apalearon a un ciudadano francés por recriminar a un grupo de jóvenes para que no quemaran un contenedor situado junto a su automóvil y su vivienda. Ahora, el ponderado Chirac sale con éstas: "La elección de las palabras es esencial y no hay categorías de franceses. Sólo hay ciudadanos libres e iguales en derechos, y cuando una persona comete un delito o un crimen, es un delincuente o un criminal. Es lo que dice la ley. Esos son los términos que hay que emplear. Eso es la República". Voilà.Sarkozy, ministro de Interior y también presidente de la conservadora y gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP) ha sacado a la luz de nuevo un viejo debate: él está a favor del derecho de voto de los inmigrantes, algo que sugirió hace tiempo el presidente socialista, François Mitterrand, ya desaparecido. Pues bien, ante ese gesto progresista concluye Chirac: "La nacionalidad y el sufragio están ligados", algo que para él es también un "principio fundamental de la República". Oh, là, là!
Así las cosas no es de extrañar que Chirac tan sólo cuente con el 1 por ciento de los apoyos de los militantes de la UMP para presentarse por tercera vez a la elección presidencial, frente al 36 por ciento del propio Sarkozy y el 19 por ciento del actual primer ministro, Dominique de Villepin. Y es que, para tener amigos como éste -como Monsieur Chirac- uno no precisa enemistarse con nadie. Para nada.



Decir que Barbra Streisand canta como los ángeles es una obviedad. Otra cosa ya, si cabe, es su faceta de actriz, donde tampoco desmerece. Uno todavía recuerda esa deliciosa 





Así, como de un plumazo, este país ha estado a punto de quedarse sin líder de la oposición por un rocambolesco accidente de helicóptero en el que Mariano Rajoy se ha visto envuelto este jueves junto a la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre.
El columnista Hermann Tertsch, con su vehemencia habitual, publicaba este martes en El País un artículo que titulaba Las razones de la abuela con el que, les aseguro, me divertí a la hora de sorber el humeante café con leche matutino acompañado de la consabida tostada.





